miércoles, 1 de octubre de 2014

Cosas que hacer antes de morir



·Pasar una noche en vela hablando con mi hermano pequeño como en los viejos tiempos




martes, 30 de septiembre de 2014

Ya es otoño... ¿por fin?

Me encanta el otoño, es mi estación del año favorita, y aunque este año especialmente (no sé por qué) he deseado que llegara lo más pronto posible, no sé si su llegada ha sido de lo más acertada. Para empezar diré que la cosa ha comenzado mal, así sin rodeos. Una familiar cercana ha sufrido un aborto inesperado estando de 3 meses de gestación. Pobre, lo ha pasado muy mal y a mi también me ha afectado en cierta forma. Estábamos todos muy ilusionados con ese embarazo, pero no ha podido ser. Afortunadamente, aunque no sin malos ratos, ella está ahora totalmente recuperada y eso es lo más importante.
En segundo lugar, he vuelto a coger una gripe a principios de estación que me ha dejado bastante debilitada y tocada anímicamente. Y es que también me he sumido en un estado de tristeza del que todavía no he conseguido salir del todo. Las preocupaciones y las dificultades económicas y laborales han acabado afectando a mi ánimo que se encuentra ahora en horas muy bajas. Estoy luchando por que la ansiedad no se una también a la fiesta y por el momento, por suerte para mi, estoy consiguiendo mantenerla a raya.
Para obligarme a mantener la mente ocupada, he comenzado una limpieza de otoño general de toda la casa. Llevo una semana y estoy agotada físicamente, pero al menos tengo la mente ocupada la mayor parte del tiempo. Quizá esté exigiendo demasiado a mi cuerpo tras pasar una gripe y haber retomado mi hora de bici diaria. Creo que lo estoy sobrecargando y tengo que tranquilizarme un poco antes de que líe alguna parda, pero antes de verme ansiosa porque tengo demasiado tiempo libre para pensar y darle vueltas a cosas que no me hacen bien, tengo que intentarlo todo. Tal vez estoy yendo de un extremo a otro, pero el malestar general tanto físico como mental que tengo, no me están dejando encontrar mi zen y yo estoy desesperada por volver a encontrarlo, y ya sabemos que la desesperación no es buena para nada.
Trato de no añadir más leña al fuego pensando en que todavía me quedan 3 meses para volver a ver a A, porque le necesito mucho y le echo mucho de menos, pero a veces no consigo evitar que las lágrimas caigan por mis mejillas. Y no estoy en un momento de fortaleza precisamente, lo que lo hace todo más complicado. Esto es otro bucle infinito, y como no quiero que se convierta en permanente estoy poniendo todos mis esfuerzos para salir de esta situación gris y lluviosa. Los días tampoco me ayudan mucho, las primeras lluvias y el tiempo frío y gris siempre me ponen triste, y eso también me afecta en cierta forma. Creo que se me ha juntado todo, como se suele decir.

Tengo ganas de escribir y bloggear pero como mi conexión de internet no ha estado muy fina últimamente, no he podido hacer nada. Espero que se arregle pronto y poder continuar haciendo cosas que me gustan y que me ayudan a regresar a la "normalidad", a ver si así logro recuperar mi zen porque lo necesito de veras.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

Noticias buenas y malas a la vez, noche casi en vela, princesas que siempre lo fueron y gusanos que nunca dejaron de serlo

Ayer fue un día bastante intenso. Después de cuadrar nuestras agendas, quedé con K a quién hacía más de un mes que no veía. Me encantan los ratos que paso con ella, son únicos y me revitalizan por completo. El caso es que quedamos prontito, después de que saliera de trabajar, para tomarnos unas cervezas y ponernos al día. Algo supuestamente tranquilo porque ella madruga mucho para ir a trabajar y yo tenía que volver pronto a casa por ser esclava del transporte público. Ella ya me había dicho que tenía que contarme muchas cosas, especialmente tenía una noticia que era buena y mala a la vez. No pude imaginar qué era por muchas vueltas que le di y muchas teorías descabelladas que me puse a elucubrar. Por respeto a ella, no voy a dar muchos detalles del tema, pero basta con decir que cuando me lo contó, respiré aliviada y por fin descansé. Y si, tenía mucha razón, era una noticia mala pero buena a la vez, aunque lo crucial es que la parte buena, a la larga, tiene mayor beneficio y eso es mucho más importante.
Nos pusimos al día hablando durante horas, bebimos y brindamos en muchas ocasiones, perdí la cuenta de las cervezas que tomamos y como algunas veces ha pasado, terminé acompañándola a su casa porque según ella estaba borrachísima. Y al final, me tuve que quedar a dormir en su casa porque ya era demasiado tarde para volver a la mía. Como siempre, no puedo pegar ojo, porque entre que extraño mi cama (desde siempre me ha resultado muy difícil dormir bien en una cama que no es la mía, no se por qué...) y que Chórnaya ("negra", en ruso) la gata de K, se pasa toda la noche dando vueltas de acá para allá, saltando a la cama cuando has conseguido pillar el sueñecito y ponerse encima de ti para quedarse dormida; no ha habido manera de descansar. Toda zombi, me he levantado de madrugada con ella, y de camino al trabajo me ha dejado en el metro para que pudiera volver a casa. No creo que ella haya pasado un buen día tampoco, tenía algo de resaca y apuesto a que se le ha hecho eterno hasta que ha podido salir del trabajo. "No vuelvo a quedar contigo, eres una mala influencia" me dice siempre que acabamos con resaca y siempre le respondo "lo sé", pero ambas sabemos que será muy posible que la próxima vez nos pase lo mismo.

El mes que viene cumplimos 9 años de conocernos, y como es costumbre, celebraremos nuestro "aniversario" haciendo algo especial. Todavía no tengo ni idea de cual será el plan, pero no me preocupa porque tengo un mes para pensar en algo. Lo más importante ahora es que ella esté bien y estoy tan convencida de que esto es lo mejor para ella, que siento como si se hubiera quitado una tonelada de peso de encima. Alivio y tranquilidad, eso es justamente lo que siento.


viernes, 15 de agosto de 2014

Cosas que hacer antes de morir: revisión de logros

Actualizando los logros y algunos sin dar muchas explicaciones, ejem... qué vergüenza,  no sé por qué pondría eso en la lista en su día jajaja


·Bailar desnuda en la ducha

·Pasear por un bosque Junto al Castillo de Loarre (Huesca)

·Fotografiar la ciudad Madrid

·Bailar la sintonía del hilo musical de un ascensor cuando vaya sola En un ascensor del Primark que es muuy amplio, aunque tampoco me explayé mucho, un par de pasitos y meneos de cadera y ya xD

·Pasarme el Neverwinter nights


·Vestirme un día exáctamente como me dé la gana Con un top palabra de honor que no había tenido narices a ponerme antes, y de hecho ser el día en que mejor me veo y el primero en recibir un piropo sentido por parte de un hombre (mi A que se sorprendió tanto que olvidó lo que me estaba diciendo antes de verme aparecer por la puerta :$ xD) y confieso que estaba tan nerviosa que me paré antes de cruzar la puerta y dudé un nanosegundo en darme la vuelta y ponerme otra cosa, pero respiré hondo, le eche un par de ovarios, solté una tímida risita nerviosa y crucé la puerta del salón.

·Dormir 24 horas sólo porque sí y despertar con energías


·Inventar una comida y servirla en una cena concurrida Sin intoxicar a nadie, ni chamuscar nada, y conseguir que guste tanto que me pidan repetirlo en otra ocasión... en unas cuantas van ya :P

·Ver una puesta de sol desde un balcón con una botella de vino en la mano No fue una botella de vino, de hecho fue un vaso de Tinto de verano, pero cuenta como vino jajaj. Además si es desde la playa, cuenta el doble!

·Ganar un premio en una apuesta, una rifa o un juego de azar


·Tener 4 orgasmos en una sola noche


·Tener una colección de al menos 100 cosas de algo Esmaltes, ejem... qué le voy a hacer, soy una friki del nail art :P


jueves, 14 de agosto de 2014

Random post acumulado

1. Llevo ausente un tiempecito, todos nos hemos dado cuenta jajaj. No sé si voy a ser capaz de recoger en este post todo lo que ha sucedido en este tiempo offline, pero que no se diga que no lo intenté...

2. Lo primero y más importante fue la operación de cataratas de mi padre. Fueron 6 horas en la sala de espera que no le deseo a nadie, pero Gracias a Dios, todo salió bien. También fuimos a la revisión post operatoria un mes después y el oftalmólogo nos dio las mejores noticias posibles: mi padre recuperó el 100% de la visión en su ojo izquierdo. Tan bien le va que ya no necesita gafas, ve mejor incluso que todos nosotros con gafas. No puedo alegrarme más por ello. Queda pendiente la operación del otro ojo para Navidades más o menos.

3. En este tiempo de ausencia me ha tocado ser testigo, dentro de mi círculo social, de dos rupturas amorosas que nadie se esperaba. La primera por una pareja que llevaba 11 años de relación, y la segunda nada menos que 14 años. El shock inicial nos dejó fríos a más de uno, pero una vez superado, no te queda más que asumir que la vida es así y que estas cosas suceden. Es duro, no lo vamos a negar, son muchos años de vida junto a alguien, pero no puedes hacer otra cosa más que dar apoyo a los damnificados. Además, como espectadora, ver esa situación te da bastantes horas para reflexionar contigo misma y sacar alguna lección, y alguna incluso positiva, de todo ello. 

4. En general, he tenido muchos y variados momentos de reflexión profunda. Sobre lo aprendido y superado y lo que es tiempo ya también de superar. Sobre el paso implacable del tiempo y lo fugaz de la vida. Sobre el amor, lo que he sufrido hasta que llegó y lo que reconforta cuando lo encontré por fin. Sobre el camino andado y la batalla contra la cruel pregunta "¿Qué has hecho con tu vida?" y la no menos cruel "¿Qué vas a hacer a estas alturas ya para lograr lo que te falta por conseguir?". Como ves, he tenido la mente bastante ocupada...

5. Encontré por Facebook a viejos amigos a quienes había perdido la pista muchos años atrás, algunos incluso desde la primaria. Todavía no me atrevo a decirles "Ey, ¿te acuerdas de mi?... fueron buenos tiempos". Y la verdad es que no sé si quiero dar ese paso en el fondo o simplemente dejar las cosas como están, cada uno con sus vidas, y lo que fue, dejarlo allí donde debe estar. Confieso que el impacto de algunos casos fue grande. Creo que me di cuenta de repente que habían pasado 25 años en todas aquellas caras que yo seguía recordando con 8 y 9 años. Y la impresión que me causó caer en la cuenta de que esos mismos 25 años también habían pasado para mi, fue peor si cabe. Tuve una imagen tan clara de mi Yo con 8 años mirando con cara de susto a mi Yo con 34 años y viceversa, que todavía se me encoge el estómago si pienso demasiado en ello...

6. Me he dado cuenta de que tengo una gran batalla que se libra dentro de mi. Por un lado necesito avanzar a la siguiente etapa de mi vida y por el otro tengo tal pánico, que intenta autosabotearme y aterrorizarme para obligarme a permanecer donde estoy, en la zona de confort. A ver, es decir, me gusta donde estoy y tiene sus cosas buenas, pero han pasado demasiados años ya estando en este mismo lugar y necesito seguir adelante y pasar a la nueva etapa de vida que corresponde. Y es vital que lo haga, sobre todo por mi misma. No puedo estar viviendo una vida condicionada a los demás, porque se que luego me arrepentiré y me preguntaré ¿Que narices he hecho con mi vida?. Necesito dar ese salto al vacío porque tengo que vivir por y para mi misma... o sino nada tendrá sentido. Pero como sucede en todos los saltos, la peor parte es justo la anterior al salto mismo, donde todo se ve tan desproporcionado y peligroso que dudas de si deberías hacerlo o volverte por donde has venido.

7. La ansiedad volvió en algunos momentos puntuales. Sobre todo le encantan esos momentos en los que la desesperación me dobla las rodillas y caigo al suelo jadeante a causa del enorme desgaste que me producen las cosas que quiero cambiar y no puedo. Como por ejemplo mi situación económica-laboral. Sé que las consecuencias son severas a mis 34 años, que quiero y necesito encontrar un trabajo desesperadamente, pero la situación del país, mi escueto currículum y sobre todo mi edad, son grandes trabas que no puedo superar y eso me consume de amargura y desesperación. 

8. Tuve otro episodio dental para el recuerdo que me llevó a una endodoncia inesperada. Malos recuerdos, malos, malos...

9. En Julio, A y yo cumplimos nuestro primer año juntos. El modesto viaje que planeé para celebrar nuestro aniversario, fue fantástico. Sobre todo teniendo en cuenta que nuestra situación no es para tirar cohetes, pero los días que invertí revisando y revisando el plan y adecuando cada detalle y circunstancia a nuestro bolsillo, merecieron la pena. Fue un aniversario sencillo pero lleno de amor, que es lo realmente importante. Además me lo curré muchísimo y en esta ocasión si está bien que lo diga yo, porque le hice un regalo totalmente personalizado y artesanal. Invertí muchas horas fabricando nuestro propio "Adventure book" (si has visto la película de dibujos "Up" de Disney, sabes a lo que me refiero), diseñándolo, escribiéndolo y decorándolo, y eso en mi caso es un total triunfo porque soy nula para el dibujo y mi nivel creativo ha bajado tanto que se ha equilibrado al de una patata. Al momento de dárselo estaba tan nerviosa que me costó controlar los temblores traicioneros, pero después cuando lo abrió y lo fue leyendo con mi cabeza apoyada en su hombro, todas esas pegas se hicieron tan pequeñas que desaparecieron. Fue realmente bonito y emocionante. Y eso sólo fue el principio de este magnífico primer aniversario. Lo que no fue tan magnífico es la despedida y la vuelta a casa. Cada día me cuesta más la separación y la distancia se me hace más pesada...

10. Durante este tiempo no he llevado nada al día lo de escuchar música, ver películas, ni series. Tampoco lo de leer, aunque estoy haciendo un gran esfuerzo por terminar la biografía de Steve Jobs que me prestó A. Voy fatal con el reto de los 12 libros en un año, lo sé, pero como soy una masoca optimista o una optimista masoca, todavía no me doy por vencida. Incluso le estoy echando el ojo por ahí a más retos que me parecen interesantes...

11. Una de las cosas que más me alegra que hayan sucedido, es la superación de una estúpida e irracional barrera que me impedía apreciar como es debido la relación con una de las personas más importantes de mi vida. Ella se merece todo lo mejor del mundo y así debe ser.

12. Me he dado cuenta de que he crecido tanto interiormente, que en ocasiones hasta yo me sorprendo. Y no sólo cambió mi forma de pensar y de afrontar las cosas, sino también mi actitud. Y gran parte de la culpa de ese cambio la tienen todas las cosas que me han enriquecido y han enriquecido mi vida. Y hablando de cosas que enriquecen, es increíble cómo el amor puede cambiarte la vida, e incluso dártela absolutamente. Y no me refiero únicamente al amor de pareja, sino al amor en general que es todavía mucho más completo y enriquecedor. 
Es curioso cómo ciertas personas necesitan amor para florecer con todo su esplendor, yo siempre he sabido que era una de ellas, pero es tan emocionante darse cuenta de ello... confirmar que nunca estuviste equivocada... que el amor es la única causa noble, el origen de todo, la cura para todo y la única salvación... que comprendes que la paz que te da, merece ser alcanzada sea como fuere.

13. Tengo intención de continuar escribiendo algunos posts antes de irme de viaje a ver a A a finales de mes. Pronto será su cumpleaños y me gustaría celebrárselo, aunque él no es mucho de celebrar su cumpleaños, pero eso es algo que debe cambiar y no pararé hasta conseguirlo. 

Así que ahora que he retomado mi ritmo de blogger, aprovecharé para continuar escribiendo posts en estas semanas...

Sienta bien sentirse de vuelta :)