Mostrando entradas con la etiqueta 12 libros en un año. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 12 libros en un año. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de enero de 2014

#12 libros en un año


Enero: Harry Potter y las reliquias de la muerte 


Después de casi seis años, y tras cuatro intensos días de lectura, he acabado de leerme las 636 páginas de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. AMO la saga! ... pero vayamos por partes y comencemos por el principio...

Empecé a leer los libros de J. K. Rowling mucho después de que pasara el gran revuelo inicial que causó su primer libro "Harry Potter y la piedra filosofal", éxito total de ventas en aquel momento y libro del que todo el mundo hablaba. Por aquel entonces, no me interesaba nada el libro por el simple hecho de que se había convertido en moda y la saturación que tenía me había producido un irracional rechazo al escuchar "Harry Potter" por cualquier parte, lo que me alejaba años luz de querer leer el libro. Aunque aquello no era más que la prueba irrefutable de mi teoría, la cual establece un momento idóneo en el tiempo y el espacio para que los libros sean leídos por las personas... Como decía, empecé a leer los libros cuando la fiebre Potter se había extendido hasta el tercer libro, y fue el simple título de "libro infantil-juvenil más leído del momento" lo que me liberó de la repulsión y me atrajo irremediablemente a la curiosidad. Caí, y sin oponer resistencia.
Tras leer el primer libro, me enamoré perdidamente y para siempre de Harry Potter y su mundo mágico, y continué leyendo libro tras libro devorándolos con auténtica avidez. Hasta la fecha, mi récord habían sido cinco días, que es lo que tardé en leer "Harry Potter y el misterio del príncipe", pero lo he batido absolutamente con Las Reliquias de la Muerte. Sin embargo, he tardado casi seis años en comenzar el último libro porque me aterraba profundamente enfrentarme al final de la saga, el final de todo ese mundo que amo con auténtico fervor de fan. Después de leer la ultima frase y cerrar el libro, siento una mezcla extraña de nostalgia, alegría y tristeza que soy incapaz de retener. No voy a hacer spoilers aquí por respeto a quien no haya leído los libros pero, mientras lo leía, he llorado como hacía tiempo no lo hacía, con autentica pena salida del fondo de mi pecho. Ya está... se... se acabó... todo terminó... y estoy tan triste y tan contenta que no sé ni expresarlo adecuadamente.
Y sí, estoy completamente convencida de que éste era el momento para leerme ese libro, seis años después de hacer cola para comprarlo el mismo día que salía a la venta en España. Por muy extraño que parezca, lo sé con total certeza... él ha elegido venir a mi en el momento que estaba destinado a ser.
Y, ahora, cómo es normal, no puedo dejar de hacer constantes referencias al mundo mágico que J. K. Rowling nos regaló, como si hubiera caído presa de algún poderoso embrujo y mi fiebre harrypottera se hubiera disparado descontroladamente. En cualquier caso, ya he advertido a A que no pararé hasta conseguir una camiseta que diga "Mi novio es un muggle..." y prometo que será mía cueste lo que cueste...
Mientras, seguiré soñando con visitar los dos parques temáticos dedicados al mundo de Harry Potter (uno en U.S.A y otro en Londres) para dar rienda suelta a mi frikismo y ser la mujer más feliz del mundo :D


jueves, 23 de enero de 2014

#12 libros en un año


Enero: Cincuenta sombras de Grey (trilogía)


Fenómeno en ventas, polémico y pionero del nuevo género denominado "porno para mamás", así es el libro del que todo el mundo habla: Cincuenta sombras de Grey. 
Cuando todo el mundo habla de un libro, siempre te entra curiosidad. La cosa se pone más interesante porque se trata de un género que no suele contar con muchos lectores, y el broche lo pone el hecho de que tenga tantos detractores como seguidores. Así, es  imposible que a una no le de curiosidad por saber qué se está perdiendo y donde está lo maravilloso del libro que ha batido récords de ventas.

Me decidí a comprobarlo por mi misma y comencé a leer el primer libro...  me causó tal repulsión que lo abandoné en la página 123. ¿Mi opinión? basura, con todas las letras. Mal narrado, a trompicones, enmarañamiento de pensamientos que no delimitan claramente los límites entre narración y diálogo. Jodidamente ilógico en el planteamiento de las motivaciones de los personajes. La autora peca de quedarse corta cuando debe describir más y de enredarse en absurdas descripciones cuando sobran del todo. Repetición absurda de expresiones... en fin, para qué seguir...
Conseguí sobreponerme al asco que me dio ese famoso pasaje donde ella se cepilla los dientes con el cepillo de él y se siente una "chica mala". Conseguí incluso sobreponerme al asco que me dio leer el famoso contrato entre los protagonistas. Pero con el primer encuentro sexual de estos dos, se me revolvió del todo el estómago. Así que cerré el libro decidida a no leer ni un párrafo más...

Lo que sucede con un libro que has abandonado antes de terminar, es como lo que sucede cuando sientes que se te quedó algo a medias por hacer. Es incómodo sentir esa espinita clavada de haber dejado que un libro te venza. Me estuvo machacando durante meses, hasta que me autoconvencí de que tal vez me rendí demasiado pronto y todavía no había llegado a la parte buena. Le di otra oportunidad y tomé la decisión de acabarme el libro costara lo que costara. Lo hice, y mis impresiones iniciales no cambiaron en nada. Seguía sin comprender dónde estaba lo maravilloso de aquél libro mediocre. Después me dije, "y si es en el segundo libro cuando la cosa se pone interesante de verdad?" y de nuevo le di otra oportunidad a la trilogía comenzando el segundo libro: Cincuenta sombras más oscuras. La trama mejoró un poco, pero lo demás seguía igual de decepcionante. Y cuando una llega a un punto en el que es mejor seguir adelante que pararse, lo tiene claro. Terminé la saga con Cincuenta sombras liberadas. El tercer libro es el peor de todos, con diferencia. La trama promete emoción, pero veo algunas cosas tan rebuscadas que he sentido vergüenza literaria en muchos momentos. Me ha costado horrores terminar el ultimo libro, que ya me lo estaba leyendo por orgullo simplemente, porque llega a ser tan coñazo que desespera. Y es que pasar de una historia truculenta de relaciones sexuales de dominación y sumisión a un pasteleo terrible con final de cuento de hadas... ya tiene su mérito, aunque la autora lo haya incrustado con calzador.

¿Qué es lo que veo yo de positivo en el fenómeno Cincuenta sombras? que muchas mujeres llenas de tabúes  sexuales, se han atrevido a leerlo siendo la primera vez que se enfrentaban al género. Que además se hayan liberado sexualmente atreviéndose a probar cosas que les han gustado del libro y compartirlo con sus parejas. Y por último, y no menos importante, que muchas mujeres se han hecho dueñas de su vida sexual, exigiendo también su satisfacción que es igual de lícita. Es la única cosa buena que le veo, el enriquecimiento de la vida sexual. Lo demás es puro marketing.