viernes, 16 de noviembre de 2012

Especial barbas

En vista del inesperado éxito que obtuvo el tema de las barbas, he querido hacer mi particular recopilación de fotografías de hombres con barba. A petición popular, ésta es mi idea de sexy. Damas, caballeros, disfruten.




miércoles, 14 de noviembre de 2012

Adivinanzas literarias IV: Solución

Esta cuarta edición ha sido todo un homenaje a los clásicos, especialmente al Drácula de Bram Stoker, pues el pasado día 8 se cumplió el 165 aniversario del nacimiento del novelista irlandés. Google le dedicó su doodle pertinente a su obra más famosa: Drácula.



Seguidamente encontrarás la resolución a las adivinanzas con el título de la obra a la que pertenecen y el autor. Muchas gracias a los participantes :D

1."-¿Y qué os ocurre, milord?
-Todo está perdido - exclamó Buckingham, volviéndose pálido como un muerto ; dos de estos herretes faltan, no hay más que diez.
-Milord, ¿los ha perdido o cree que se los han robado?
-Me los han robado - repuso el duque-. Y es el cardenal quien ha dado el golpe. Mirad, las cintas que los sostenían han sido cortadas con tijeras.
-Si milord pudiera sospechar quién ha cometido el robo... Quizá esa persona los tenga aún en sus manos.
-¡Esperad, esperad! - exclamó el duque-. La única vez que me he puesto estos herretes fue en el baile del rey, hace ocho días, en Windsor. La condesa de Winter, con quien estaba enfadado, se me acercó durante ese baile. Aquella reconciliación era una venganza de mujer celosa. Desde ese día no la he vuelto a ver. Esa mujer es un agente del cardenal.
-¡Pero los tiene entonces en todo el mundo!
-¡Oh, sí sí! - dijo Buckingham, apretando los dientes de cólera-. Sí, es un luchador terrible. Pero, no obstante, ¿cuándo ha de tener lugar ese baile?
-El próximo lunes.
-¡El próximo lunes! Todavía cinco días; es más tiempo del que necesitamos".
D' Artagnan y los tres mosqueteros - Alejandro Dumas

2.  "Aquella noche llegué al fatal cruce de caminos. Si me hubiera enfrentado con mi descubrimiento con un espíritu más noble, si me hubiera arriesgado al experimento impulsado por aspiraciones piadosas o generosas todo habría sido distinto, y de esas agonías de nacimiento y muerte habría surgido un ángel y no un demonio. Aquella poción no tenía poder discriminatorio. No era diabólica ni divina. Sólo abría las puertas de una prisión y, como los cautivos de Philippi, el que estaba encerrado huía al exterior. Bajo su influencia mi virtud se adormecía, mientras que mi perfidia, mantenida alerta por mi ambición, aprovechaba rápidamente la oportunidad y lo que afloraba a la superficie era Edward Hyde, y así, aunque yo ahora tenía dos personalidades con sus respectivas apariencias, una estaba formada integralmente por el mal, mientras que la otra continuaba siendo Henry Jekyll, ese compuesto incongruente de cuya reforma y mejora yo desesperaba hacía mucho tiempo. El paso que había dado era, pues, decididamente a favor de lo peor que había en mí".
Doctor Jeckyll y Mister Hyde - Robert Louis Stevenson

3. "Entonces, ¿cómo podríamos comenzar nuestra lucha para destruirle? ¿Cómo podemos descubrir dónde está, y, si lo encontramos, cómo destruirle? 
Queridos amigos, la empresa que vamos a emprender es demasiado terrible y puede traer consecuencias que harían temblar al más valiente. Porque si perdemos en nuestro empeño, significa que, ha ganado él, y , entonces, ¿qué final nos espera? 
¡La vida no es tan importante para mí y no me importa perderla! Pero el fracaso no es sólo un asunto de vida o muerte. Sino que nos volveríamos como él; que nos convertiríamos en seres horribles de la noche, como él, sin corazón ni consciencia, haciendo presa en los cuerpos y en las almas de aquellos a los que más queremos. Se nos cerrarían para siempre las puertas del cielo, porque ¿quién nos las iba a abrir de nuevo? Seguiríamos siendo aborrecidos por todos, como una mancha en el brillo del rostro de Dios; una flecha clavada en el costado de Él que murió por el hombre. Pero estamos frente a frente con nuestro deber, ¿podemos en este caso abandonar? Por mi parte, digo que no, pero soy viejo, y la vida, con su sol, sus lugares agradables, con el canto de los pájaros, la música y el amor, ha quedado un poco atrás. Pero vosotros sois jóvenes. Algunos habéis visto grandes penas, pero todavía quedan días hermosos en vuestro futuro".
Drácula - Bram Stoker

4. "–Tengo echado el ojo a unas habitaciones en Baker Street –dijo–, que nos vendrían de perlas. Espero que no le repugne el olor a tabaco fuerte.
–No gasto otro –repuse.
–Hasta ahí vamos bastante bien. Suelo trastear con sustancias químicas y de vez en cuanto realizo algún experimento. ¿Le importa?
–En absoluto.
–Veamos..., cuáles son mis otros inconvenientes. De tarde en tarde me pongo melancólico y no despego los labios durante días. No lo atribuya usted nunca a mal humor o resentimiento. Déjeme sencillamente a mi aire y verá qué pronto me enderezo. En fin, ¿qué tiene usted a su vez que confesarme? Es aconsejable que dos individuos estén impuestos sobre sus peores aspectos antes de que se decidan a vivir juntos.
Me hizo reír semejante interrogatorio. –Soy dueño de un cachorrito –dije–, y desapruebo los estrépitos porque mis nervios están destrozados... y me levanto a las horas más inesperadas y me declaro, en fin, perezoso en extremo. Guardo otra serie de vicios para los momentos de euforia, aunque los enumerados ocupan a la sazón un lugar preeminente.
–¿Entra para usted el violín en la categoría de lo estrepitoso? –me preguntó muy alarmado.
–Según quién lo toque –repuse–. Un violín bien tratado es un regalo de los dioses, un violín en manos poco diestras...
–Magnífico –concluyó con una risa alegre–. Creo que puede considerarse el trato zanjado..., siempre y cuando dé usted el visto bueno a las habitaciones.
–¿Cuándo podemos visitarlas?
–Venga usted a recogerme mañana a mediodía; saldremos después juntos y quedará todo arreglado.
–De acuerdo, a las doce en punto –repuse estrechándole la mano.

Lo dejamos enzarzado con sus productos químicos y juntos fuimos caminando hacia el hotel.
–Por cierto –pregunté de pronto, deteniendo la marcha y dirigiéndome a Stamford–, ¿cómo demonios ha caído en la cuenta de que venía yo de Afganistán?
Sobre el rostro de mi compañero se insinuó una enigmática sonrisa.
–He ahí una peculiaridad de nuestro hombre –dijo–. Es mucha la gente a la que intriga esa facultad suya de adivinar las cosas.
–¡Caramba! ¿Se trata de un misterio? –exclamé frotándome las manos–. Esto empieza a ponerse interesante. Realmente, le agradezco infinito su presentación... Como reza el dicho, «no hay objeto de estudio más digno del hombre que el hombre mismo».
–Aplíquese entonces a la tarea de estudiar a su amigo –dijo Stamford a modo de despedida–. Aunque no le arriendo la ganancia. Verá como acaba sabiendo él mucho más de usted, que usted de él ... Adiós.
–Adiós –repuse, y proseguí sin prisas mi camino hacia el hotel, no poco intrigado por el individuo que acababa de conocer"
Estudio en escarlata - Arthur Conan Doyle

5. "Me conformo con sufrir solo mientras duren mis sufrimientos; me satisface que cuando muera, mi memoria estará cargada de odio y oprobio. Alguna vez los sueños de virtud, de fama y de alegría serenaron mi fantasía. Alguna vez fantasee con conocer seres que, perdonando mi apariencia externa, me amarían por excelentes cualidades que yo era capaz de revelar. Me nutría de grandes ideas de honor y devoción. Pero ahora el crimen me ha degradado situándome por debajo del animal más despreciable. No puede haber culpa, maldad ni desgracia comparables a la mía. Cuando recorro el catálogo de mis pecados, no puedo creer que yo sea la misma criatura cuyas ideas estuvieron alguna vez pobladas de trascendentes y sublimes imágenes de belleza y de majestuosa bondad. Pero así es: el ángel caído se ha convertido en un diablo malvado; pero hasta ese enemigo de Dios y del hombre tenía enemigos y compañeros en su desolación. Yo, en cambio, estoy solo".
Frankenstein - Mary Shelley


martes, 13 de noviembre de 2012

Random post

I. Superada la convalecencia, volvemos a las rutinas. Me queda una tos muy molesta que espero desaparezca pronto.
Lo cierto es que me causa gracia cuando digo que tengo una salud delicada y la gente no se lo acaba de creer, piensan que es una frase hecha y que exagero, pero realmente mi salud es un tema complejo. Y cuanto más pasa el tiempo, más lo noto, porque cuando era más joven tenía muy buena salud, pero ha sido ir cumpliendo años y oye, un desastre. Envejecer me sienta fatal.

II. El sábado fue un día estupendo. Mi amigo Gerardo viajó desde Córdoba para visitarme en Madrid. Hacía dos años que habíamos visto fructificar nuestra amistad por medio de internet, pero no habíamos tenido la ocasión de abrazarnos en persona. A pesar del día gris que nos ofreció Madrid, fue un día estupendo. 
Cada vez que pienso que gracias a este blog tuve la oportunidad de conocerlo, estoy todavía más en deuda con él. En verdad este blog me ha dado más cosas buenas que malas, que también las hubo, pero las buenas han sido mucho mejores. He conocido a gente estupenda y yo no podría estar más agradecida. Me siento muy afortunada.

III. Voy a tener que ir adaptándome poco a poco al trabajazo que todavía me queda por sacar. Una de las cosas que más me angustia es el Tumblr, llevo semanas sin echarle un vistazo y cada vez que intento echar cuentas, me dan vahídos jajaj. Tengo 110 suscripciones, a 250 imágenes diarias cada una, durante dos semanas, hacen un total de... no quiero ni saberlo!

IV. Hoy, martes y 13, estuve en el INEM. Cada vez que voy, me pongo mala. Colas de gente tan desesperada como yo que no ve ninguna salida. Normalmente me evito esa angustia que luego me repercute a nivel de salud, renovando la demanda de empleo por internet, pero esta vez, como se me pasó la fecha estando enferma, he tenido que ir a la oficina para volver a darme de alta. Me angustio, me angustio y me angustio.

V. Llevo con ganas de pintarme decentemente las uñas desde finales de verano, no tengo ni idea de por qué se ha retrasado tanto la cosa, pero entre esto y aquello, estamos en pleno otoño y sigo sin pintármelas. Sí, es una tontería, lo sé, pero quería contarlo.

VI. Tengo un par de proyectos DIY (Do It Yourself= hágalo usted mismo) inconclusos. A ver si me pongo también con eso. Uno de ellos es una cajonera hecha con cartón... tengo ganas de verla acabada ya.

VII. Me he enamorado perdidamente de dos de las lámparas de la nueva temporada de otoño de Ikea. 

 Lámpara de pie 


Lámpara de mesa 


La primera es una lámapara de pie, absolutamente preciosa para dar un toque femenino a cualquier espacio. La pega: demasiado cara.
La segunda es una lámpara de mesa, más asequible y también perfecta para ese toque femenino y romántico.

VIII. "La actitud es más importante que la circunstancia"

IX. Me he vuelto a viciar al Sims 2, hacía tanto tiempo que no jugaba que había olvidado lo mucho que me gusta ese juego. Ea, ya podéis llamarme friki! 

X. Mañana miércoles hay huelga general en mi país. Veremos a ver cómo acaba el día...

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Adivinanzas literarias IV

Inauguremos la cuarta edición de este juego que consiste en adivinar a qué obra literaria pertenecen los siguientes fragmentos de texto y quién es el autor:

1. "-¿Y qué os ocurre, milord?
-Todo está perdido - exclamó Buckingham, volviéndose pálido como un muerto ; dos de estos herretes faltan, no hay más que diez.
-Milord, ¿los ha perdido o cree que se los han robado?
-Me los han robado - repuso el duque-. Y es el cardenal quien ha dado el golpe. Mirad, las cintas que los sostenían han sido cortadas con tijeras.
-Si milord pudiera sospechar quién ha cometido el robo... Quizá esa persona los tenga aún en sus manos.
-¡Esperad, esperad! - exclamó el duque-. La única vez que me he puesto estos herretes fue en el baile del rey, hace ocho días, en Windsor. La condesa de Winter, con quien estaba enfadado, se me acercó durante ese baile. Aquella reconciliación era una venganza de mujer celosa. Desde ese día no la he vuelto a ver. Esa mujer es un agente del cardenal.
-¡Pero los tiene entonces en todo el mundo!
-¡Oh, sí sí! - dijo Buckingham, apretando los dientes de cólera-. Sí, es un luchador terrible. Pero, no obstante, ¿cuándo ha de tener lugar ese baile?
-El próximo lunes.
-¡El próximo lunes! Todavía cinco días; es más tiempo del que necesitamos".

2. "Aquella noche llegué al fatal cruce de caminos. Si me hubiera enfrentado con mi descubrimiento con un espíritu más noble, si me hubiera arriesgado al experimento impulsado por aspiraciones piadosas o generosas todo habría sido distinto, y de esas agonías de nacimiento y muerte habría surgido un ángel y no un demonio. Aquella poción no tenía poder discriminatorio. No era diabólica ni divina. Sólo abría las puertas de una prisión y, como los cautivos de Philippi, el que estaba encerrado huía al exterior. Bajo su influencia mi virtud se adormecía, mientras que mi perfidia, mantenida alerta por mi ambición, aprovechaba rápidamente la oportunidad y lo que afloraba a la superficie era Edward Hyde, y así, aunque yo ahora tenía dos personalidades con sus respectivas apariencias, una estaba formada integralmente por el mal, mientras que la otra continuaba siendo Henry Jekyll, ese compuesto incongruente de cuya reforma y mejora yo desesperaba hacía mucho tiempo. El paso que había dado era, pues, decididamente a favor de lo peor que había en mí".

3. "Entonces, ¿cómo podríamos comenzar nuestra lucha para destruirle? ¿Cómo podemos descubrir dónde está, y, si lo encontramos, cómo destruirle? 
Queridos amigos, la empresa que vamos a emprender es demasiado terrible y puede traer consecuencias que harían temblar al más valiente. Porque si perdemos en nuestro empeño, significa que, ha ganado él, y , entonces, ¿qué final nos espera? 
¡La vida no es tan importante para mí y no me importa perderla! Pero el fracaso no es sólo un asunto de vida o muerte. Sino que nos volveríamos como él; que nos convertiríamos en seres horribles de la noche, como él, sin corazón ni consciencia, haciendo presa en los cuerpos y en las almas de aquellos a los que más queremos. Se nos cerrarían para siempre las puertas del cielo, porque ¿quién nos las iba a abrir de nuevo? Seguiríamos siendo aborrecidos por todos, como una mancha en el brillo del rostro de Dios; una flecha clavada en el costado de Él que murió por el hombre. Pero estamos frente a frente con nuestro deber, ¿podemos en este caso abandonar? Por mi parte, digo que no, pero soy viejo, y la vida, con su sol, sus lugares agradables, con el canto de los pájaros, la música y el amor, ha quedado un poco atrás. Pero vosotros sois jóvenes. Algunos habéis visto grandes penas, pero todavía quedan días hermosos en vuestro futuro".

4. "–Tengo echado el ojo a unas habitaciones en Baker Street –dijo–, que nos vendrían de perlas. Espero que no le repugne el olor a tabaco fuerte.
–No gasto otro –repuse.
–Hasta ahí vamos bastante bien. Suelo trastear con sustancias químicas y de vez en cuanto realizo algún experimento. ¿Le importa?
–En absoluto.
–Veamos..., cuáles son mis otros inconvenientes. De tarde en tarde me pongo melancólico y no despego los labios durante días. No lo atribuya usted nunca a mal humor o resentimiento. Déjeme sencillamente a mi aire y verá qué pronto me enderezo. En fin, ¿qué tiene usted a su vez que confesarme? Es aconsejable que dos individuos estén impuestos sobre sus peores aspectos antes de que se decidan a vivir juntos.
Me hizo reír semejante interrogatorio. –Soy dueño de un cachorrito –dije–, y desapruebo los estrépitos porque mis nervios están destrozados... y me levanto a las horas más inesperadas y me declaro, en fin, perezoso en extremo. Guardo otra serie de vicios para los momentos de euforia, aunque los enumerados ocupan a la sazón un lugar preeminente.
–¿Entra para usted el violín en la categoría de lo estrepitoso? –me preguntó muy alarmado.
–Según quién lo toque –repuse–. Un violín bien tratado es un regalo de los dioses, un violín en manos poco diestras...
–Magnífico –concluyó con una risa alegre–. Creo que puede considerarse el trato zanjado..., siempre y cuando dé usted el visto bueno a las habitaciones.
–¿Cuándo podemos visitarlas?
–Venga usted a recogerme mañana a mediodía; saldremos después juntos y quedará todo arreglado.
–De acuerdo, a las doce en punto –repuse estrechándole la mano.

Lo dejamos enzarzado con sus productos químicos y juntos fuimos caminando hacia el hotel.
–Por cierto –pregunté de pronto, deteniendo la marcha y dirigiéndome a Stamford–, ¿cómo demonios ha caído en la cuenta de que venía yo de Afganistán?
Sobre el rostro de mi compañero se insinuó una enigmática sonrisa.
–He ahí una peculiaridad de nuestro hombre –dijo–. Es mucha la gente a la que intriga esa facultad suya de adivinar las cosas.
–¡Caramba! ¿Se trata de un misterio? –exclamé frotándome las manos–. Esto empieza a ponerse interesante. Realmente, le agradezco infinito su presentación... Como reza el dicho, «no hay objeto de estudio más digno del hombre que el hombre mismo».
–Aplíquese entonces a la tarea de estudiar a su amigo –dijo Stamford a modo de despedida–. Aunque no le arriendo la ganancia. Verá como acaba sabiendo él mucho más de usted, que usted de él ... Adiós.
–Adiós –repuse, y proseguí sin prisas mi camino hacia el hotel, no poco intrigado por el individuo que acababa de conocer"

5. "Me conformo con sufrir solo mientras duren mis sufrimientos; me satisface que cuando muera, mi memoria estará cargada de odio y oprobio. Alguna vez los sueños de virtud, de fama y de alegría serenaron mi fantasía. Alguna vez fantasee con conocer seres que, perdonando mi apariencia externa, me amarían por excelentes cualidades que yo era capaz de revelar. Me nutría de grandes ideas de honor y devoción. Pero ahora el crimen me ha degradado situándome por debajo del animal más despreciable. No puede haber culpa, maldad ni desgracia comparables a la mía. Cuando recorro el catálogo de mis pecados, no puedo creer que yo sea la misma criatura cuyas ideas estuvieron alguna vez pobladas de trascendentes y sublimes imágenes de belleza y de majestuosa bondad. Pero así es: el ángel caído se ha convertido en un diablo malvado; pero hasta ese enemigo de Dios y del hombre tenía enemigos y compañeros en su desolación. Yo, en cambio, estoy solo".




miércoles, 31 de octubre de 2012

Random post

I. Voy a intentar escribir este random post completo, aunque no prometo conseguirlo. Estoy luchando contra mi misma y mis ganas de volver a meterme en la cama.

II. Tengo un gripazo de los que hacen época. Mis amigdalas son dos pelotas de ping pong, apenas puedo tragar, me duele todo el cuerpo, tengo vértigos porque el oído derecho está taponado, fiebre media y escalofríos constantes. Ni siquiera sé cómo he salido de la cama hoy...

III. Empecemos por el principio. La semana comenzó de puta madre. El lunes tuve que acercarme al médico porque vuelvo a tener infección de orina. Dolor everywhere. Antibiótico y para casa.
El martes acompañé a mi hermano al hospital para hacerse la gastroscopia. Lo pasé regular, intenté hacerme la fuerte, pero estaba preocupada. Y aunque no lo dijera, sé que él también. Eso de que te duerman, siempre da canguelo. Cuando llamaron a los familiares de mi hermano, tomé aire y traspasé las puertas abatibles con determinación. Atravesé un pasillo largo con varios recodos, y cuando finalmente le vi tumbado en una camilla en medio de una sala, despertándose de la anestesia, se me encogió el estómago. Alcancé a levantarle el pulgar para saber si todo estaba bien, y el asintió adormilado. Me di media vuelta, dejé los abrigos, los paraguas y el bolso en un sillón y me tragué las lagrimillas de emoción que estúpidamente se me asomaron a los ojos. Volví a respirar hondo y me di la vuelta para acercarme a la camilla. De ahí en adelante todo fue bastante mejor y me tranquilicé al ver que estaba todo bien.
Por mucho que queramos convencernos de que no pasa nada, que todo va a estar bien, creo que a nadie le gusta ver a alguien que quiere en una situación así. Y a pesar de que sé que no están sufriendo y de que están perfectamente, no me gusta verlos tumbados en camillas, conectados a una máquina que mide la frecuencia cardíaca  Será por mis malas experiencias, pero no me sentí nada cómoda.
Intenté hablarle y darle conversación para que se fuera despertando y fuera coordinando y poco a poco volvió a la normalidad. Tras un rato bastante largo, vinieron a desconectarle de la máquina, a quitarle la vía que le habían puesto en el brazo y a verificar que se podía ir para casa. Algo tambaleante cuando bajó de la camilla, pero estaba perfectamente, así que emprendimos el camino de vuelta a casa.
Tengo que decir que todo esto lo hicimos los dos, sin que nadie más de la familia lo supiera. Mi hermano es bastante especial para eso, después de muchas broncas aprendí a no cuestionar sus decisiones, porque tengo que reconocer que me cuesta dejar de verlo como mi hermano pequeño al que tengo que proteger de todo, aunque el mes que viene vaya a cumplir 29. Así que me pidió que lo acompañara al hospital y que quedara entre nosotros, y no le fallé. Personalmente yo se lo habría dicho a mis padres y a mi hermano mayor, pero él lo decidió así y a mi me tocaba apoyarle y estar con él en ese momento. La verdad es que ayer hizo un día pésimo. Frío, lluvia y nosotros viajando en transporte público. Nos mojamos bastante y aquí está la consecuencia, un gripazo de espanto. Pero bueno, qué se le va a hacer...

IV. En mis planes para hoy, estaba pasarme la mañana en la oficina del INEM para renovar la demanda de empleo, pero en estas condiciones, ni de coña. Ya iré la semana que viene, cuando no esté enferma.

V. El Jueves pasado, disfruté de un día estupendo. Le pedí a K que me acompañara al Salón del chocolate, aún sabiendo que a la única que le pierde el chocolate de las dos, es a mi. Pero después yo tenía otro plan para las dos, así que no me costó mucho convencerla tras decirle que tenía una sorpresa.
El Salón fue un auténtico mini paraíso en la tierra. Catas de chocolates de distinta pureza y de distinta procedencia y algún que otro regalito que me hizo K, obviamente de chocolate. Quedará para la posteridad el genial momento que vivimos en la aduana, sacando el pasaporte para viajar por distintos países a través de sus chocolates, y la anécdota con la nerviosa azafata. Sonrío como una idiota al recordarlo jajaj.
El caso es que tras hartarme de chocolate, porque probé todo lo que pude y lo que me regaló K, abandonamos el lugar para dirigirnos al Friday's. Le tenía ganas al sitio desde hacía tiempo, así que era la ocasión perfecta. Valor añadido es que a esa hora, era la Hora Feliz y todas las bebidas tenían un descuento del 50%. Tiré la casa por la ventana y pedí una botella de cava para las dos. K seguía sin saber nada porque yo todavía no le había contado cuál era la sorpresa y me miraba con unas caritas jajaja. De modo que una vez descorchado el cava y servido, levanté la copa para hacer mi brindis "Hoy hace 7 años que nos conocimos. Brindo por una de las mejores cosas que me han pasado en la vida, TÚ". Mereció la pena sólo por ver su expresión. Le hizo mucha ilusión y me confesó que nunca había celebrado un aniversario con cava, a lo que respondí que yo tampoco y nos echamos a reír. Después ambas coincidimos en que éramos la relación más larga de nuestras vidas y de nuevo nos echamos a reír.
Los buenos amigos son una de las mejores cosas de la vida, pero los mejores amigos, hacen que merezca la pena vivirla a su lado. Ella es mi mejor amiga y lo que siento por ella, no se puede expresar con palabras. Estoy en condiciones de afirmar que si no la hubiera conocido aquella tarde 7 años atrás, mi vida se habría ido por el desagüe. Ella me salvó, en todos los sentidos en los que se puede salvar a una persona, y yo quería darle una celebración de séptimo aniversario en condiciones. De modo que todo fue estupendo.
Además, como no tuve suerte en mi búsqueda de la fecha exacta en que nos conocimos, establecimos ese día, como día oficial. Así que ya tenemos un motivo más para sonreír el día 25 de Octubre.
Me costó un estado de leve embriaguez apurar media botella de cava, pero afortunadamente llegué a casa sin contratiempos. El único contratiempo fue que, nada más bajar del bus, comenzó a diluviar, y yo no llevaba paraguas. Me calé hasta la ropa interior! qué manera de llover. El caso es que justo ahí comenzó a incubarse el gripazo que llevo, además de provocarme la infección de orina. Claro que la remojada de ayer tampoco ayudó mucho, y así estoy como estoy hoy.

VI. El viernes fue el cumpleaños de mi hermano mayor. Se acerca peligrosamente a la cuarentena, pero lo lleva muy bien. El sábado lo celebramos en familia y fue el último día que me sentí bien, a partir de ahí, comencé con los síntomas de la cistitis y una molesta irritación de garganta.

VII. Sé que debo varios correos, y una vez más me toca pediros disculpas a todos los que estáis esperando mi mail. En cuanto me recupere, os enviaré esos correos. Será lo primero que haga, prometido.

VIII. Terminado el reto Disney, que por cierto ha sido muy divertido, un amigo que quiere torturarme me ha mandado unos cuantos retos más, alguno hasta me ha parecido interesante, como es el caso de los retos fotográficos. Un día, una foto. No sé yo si estaré a la altura del reto, por un lado creo que tener esa "obligación" de sacar una foto al día va a ayudarme con mi crisis fotográfica. Me ayudará a quitarme el óxido de 2 años sin actividad. Pero por otro lado, esa presión no sé si será contraproducente para mi proceso creativo. Tendré que madurarlo con calma.

IX. La verdad es que no sé por qué termino viendo esos programas tan deprimentes, del tipo Jersey Shore, Geordie Shore o Gandía Shore. Me espeluzna que alguien pueda describirse a sí mismo como "Soy falsa, ligona y tengo una copa C", en especial siendo una mujer, me parece penoso. Supongo que termino viéndolos por averiguar hasta donde llega el límite de algunas personas, más que nada con interés científico, igual que si estuviera viendo un documental sobre una especie animal.

X. Lo siento pero hasta aquí llego hoy, ya no puedo aguantar más y me regreso a la cama.