domingo, 13 de marzo de 2011

Desastre tras desastre

Se supone que uno celebra su cumpleaños porque está contento de vivir un año más, de arrancarle un año más a la vida. Se supone que uno celebra la alegría del día de su nacimiento, el día de su llegada al mundo. Se supone que debe ser un día de alegría que debe celebrarse rodeado de amigos, familiares, de las personas a las que uno quiere y son importantes para uno...

Desastre tras desastre. Eso es lo que ha pasado desde el día de mi cumpleaños.

Primero, mi mejor amigo no pudo viajar para estar conmigo porque le operaron del brazo y está bastante jodido. Evidentemente lo que más me preocupa es su bienestar y eso me tiene un tanto intranquila.

Segundo, mi novio no me llamó en el día que cumplí años. Ni me escribió, ni se comunicó conmigo de ninguna forma. Tampoco lo hizo en San Valentín, ni en las fechas que cumplimos meses, ni he vuelto a hablar con él desde el 2 de enero (día en el que tuvimos una discusión que no sé cómo calificar), aunque el día anterior a que me extirparan los lunares chateamos 2 minutos exactos.

Tercero, el día que había planeado para celebrar mi cumpleaños con mi mejor amiga, tampoco pudo ella por tener imprevistos ineludibles de última hora.

Cuarto, el día que había planeado para celebrarlo con mis primos favoritos y mi hermano menor, ha sido un desastre. No me esperaba que uno de ellos fuera tan egoista, precisamente por eso he tenido que cambiar los planes que había hecho para esta noche. Yo, la cumpleañera, ha tenido que renunciar a lo que quería e improvisar algo en la última hora para que este finde pudiera celebrar mi cumpleaños por primera vez en mi vida, sino quería que todo se fuera al traste. Y lo que pasa cuando improvisas e intentas buscar una solución para que todos estemos más o menos bien, es que al final todos acabamos estando más o menos mal. He dado una mala noche a mi hermano, al final hemos acabado discutiendo y hemos llorado los dos. HORRIBLE.

Creo que ya he tenido bastante. No voy a volver a celebrar mi cumpleaños con una fiesta nunca más. Esperaba que este año fuera el primero de muchos, pero va a ser el primero y el último.

He intentado sobreponerme a las circunstancias. He intentado ser positiva e ir arreglando los inconvenientes según se han ido presentando de la mejor forma que he sabido. A pesar de estar preocupada por mi mejor amigo, por mi mejor amiga, por mi novio y las noticias preocupantes que llegan del tsunami, por lo mal que me encontraba con la extracción de mi muela (que me sigue doliendo, sigo teniendo gran parte de la encía inflamada, sigo sin poder masticar de un lado, y finalmente ma han salido unas llagas en el interior de la boca y en el labio superior, que era ya lo que me faltaba); he intentado procurar que todo marchara lo mejor posible. He hecho todo lo posible por salvar mi cumpleaños, pero al final ha resultado peor el remedio que la enfermedad. Todo ha sido una gran mierda de principio a fin.
Aparte de lo decepcionada que estoy con ciertas personas, que esa es otra, lo único bueno ha sido el detalle de dos personas que han intentado hacer que me sintiera bien a pesar de todo. Gracias a Jonathan y Gerardo, si no hubiera sido por vosotros, esto habría sido todavía peor.
Además he tenido el "consuelo" de tener una tarta de kitty y una vela de kitty (sí, ya sé que es estúpido!! pero coño, que no se diga que no intento sacar algo bueno de esta mierda, aunque sea algo tan imbécil!!) aunque bueno, esa también es otra porque después de esperar una tarta erótica para celebrar el cumple, como era uno de mis deseos de hace bastante tiempo (no voy a entrar en si es idiota o no, era lo que quería, punto); al final tampoco ha podido ser. He tenido que volver a improvisar algo y salir disparada a comprar una tarta a ultimísima hora, encontrándome todo cerrado, teniéndome que conformar con una tarta helada de supermercado (que no me gusta y menos con los problemas de mi boca que veo las estrellas cuando como algo frío) pero al menos tenía una imagen de kitty. Y como también había velas de kitty con número, traté de llevarme el 3 y 1, pero no quedaba ningún miserable 3, así que me quedé con el 1 nada más... patético. Una tarta helada de supermercado que apenas pude comer, con un triste "1" para soplar...


En fin, este desastre con la celebración de mi cumple, ha sido el broche de oro para la rachita que llevo. Estoy muy cansada de todo. De lo único que tengo ganas ahora es de meterme en la cama y no salir en mucho tiempo. Y es lo que pienso hacer porque no quiero saber nada más.

viernes, 11 de marzo de 2011

11-M

Aunque a algunos nos parezca que fue ayer, han pasado 7 años desde aquel horrible 11 de marzo. No creo que haya un español que haya vivido aquel día, que lo olvide. Mucho menos los familiares de los fallecidos y las propias víctimas que sobrevivieron. Por ellos, dedico este espacio hoy en mi blog.




Lloré mucho aquel día, fue espantoso el momento de angustia que sentí cuando llamaba a algún conocido que sabía que había subido a los trenes y no descolgaba su teléfono...
Es increíble cómo viendo las imágenes de aquel día, todas las sensaciones que experimenté, siguen reproduciéndose. Uno de los pensamientos que más me golpean es que yo también iba a montarme en esos trenes aquel 11 de marzo para ir a la universidad. Quizá por eso, el horror que sentí al ver la catástrofe, fue mucho más intenso, tanto que todavía perdura en mí. Como también me sigue emocionando la respuesta humana que hubo, especialmente de los madrileños. Siempre me he sentido muy orgullosa de ser madrileña, pero aquél día, muchísimo más. Todo el personal sanitario, policía, bomberos, incluso los voluntarios que no lo pensaron ni un segundo en formar kilométricas colas para donar sangre, todos aquellos taxistas que se ofrecieron a trasladar familiares a aquel siniestro lugar que sirvió de improvisado tanatorio de forma absolutamente desinteresada, aquellos hoteles que ofrecieron sus habitaciones a los familiares afectados... me enorgullezco de todos vosotros.
Te golpearon muy duro, Madrid, pero supiste cómo reaccionar.


Por todos, en especial por las víctimas y las familias, vaya este modesto homenaje desde aquí.




jueves, 10 de marzo de 2011

31

martes, 8 de marzo de 2011

Me muero de dolor ¡que alguien me traiga drogas duras!

Después de un día larguísimo en el que me han tenido de un especialista a otro durante toda la santa mañana hasta llegar al cirujano (con cabreos de los doctores incluidos que no entendían por qué el especialista antecesor me derivaba a su consulta, mientras yo parpadeaba ojiplática), por fin está hecho. Exodoncia y extracción. Espeluznante experiencia sentir la presión en todo el paladar al tirar de tu muela que está sujeta por un tornillo a tu encía. Creí que se me rajaba entero.
Espeluznante sí, pero no tanto como el dolor indescriptible que tengo ahora mismo en toda la boca. Tortilla de nolotiles y a la cama, no quiero saber absolutamente nada hasta que vuelva a abrir los ojos.

sábado, 5 de marzo de 2011

Resumen

Mi pc parece que está arreglado, no estoy yo muy convencida del asunto, lo testearé a fondo en las próximas horas a ver qué sucede. Si encuentro alguna incidencia, tendré que volverlo a llevar a reparación (suspiro).
 ...

Ayer, día 4 de marzo, volví al cirujano para que me comentara los resultados del laboratorio y para que viera cómo voy cicatrizando. Esperando el autobús, me llevé una sorpresa porque me encontré con alguien con quien no esperaba volver a encontrarme: Alejandro, mi profesor de fotografía. Es raro que estuviera por mi barrio, porque él vive y trabaja en Madrid centro, pero allí estaba. Me vió en la parada y aparcó su coche solamente para acercarse a saludarme. Allí estuvimos charlando un ratillo. Me contó que se sentía culpable de que la mayoría de nosotros hubiéramos abandonado el curso de fotografía, porque éramos un grupo muy majo, pero que por otro lado estaba muy contento con su nuevo trabajo. Después de todo, eso es lo importante, le dije. La verdad es que me hizo mucha ilusión volver a verlo y verlo tan bien, eso me alegró el resto del día.

Una vez en la consulta del doctor, me revisó las heridas y vió que la cosa iba lenta, pero bien. Después me comentó los resultados del laboratorio. Alguien me dijo que la mejor frase de dos palabras que te pueden decir, aparte de un te quiero, es "es benigno" y es absolutamente cierto.
Al retirarme el esparadrapo que protegía mis heridas, vimos que el pegamento del mismo, me había producido una reacción alérgica importante y tenia toda la zona muy irritada. Así que añadimos al dolor de mi muela, el insoportable escozor de la zona irritada... Estupendo... lo que no me pase a mi...

...

Sigo tomándo antibiótico para volver al endodoncista el día 8 y que me diga si tiene arreglo o hay que sajar... (suspiro profundo)
...


Con la llegada de la primavera mi alergia resurge y vuelvo a tener una tos de cabra vieja reumática, que asusta...



En fin, de momento, eso es todo... que no es poco.